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Las organizaciones tienen éxito debido a la ejecución estratégica | Francisco Belda | Dirección Estratégica | Máster en Dirección y Gestión de Empresas | Universidad de Alicante | MDE
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El éxito radica en convertir planes estratégicos en resultados, la estrategia no es nada sin la correcta ejecución de la misma, el éxito está en la ejecución.

Y que estas estrategias se acaben implantando de forma correcta va a depender tanto del compromiso de la alta dirección con el proyecto como de la capacidad de liderazgo de que dispongan los directivos para que ésta se haga realidad, consiguiendo movilizar a los equipos y venciendo su resistencia al cambio.

Desde esta premisa partió la sesión de Dirección Estratégica que pudimos disfrutar de la mano de Paco Belda en el Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante.

Hablamos sobre estrategia e implantación de la misma. Aspectos que a veces pueden aparecer como contrapuestos siendo complementarios y no existiendo uno sin el otro, como ampliaremos en este artículo.

En las organizaciones, desde luego, funciona tener una visión, un porqué, aunque cada vez tiene más importancia el cómo y el cuándo, la acción basada en esta visión.

Si no existe un por qué es difícil llegar a la excelencia en el cómo y en el cuándo. El por qué es la razón.

En la estrategia es importante saber qué hacer pero es fundamental escoger qué no hacer.

Deberemos, por tanto, en dirección estratégica, resolver una serie de cuestiones que intercalarán entre la estrategia pero también la ejecución porque, como hemos dicho, poco significado tendrá la una sin la otra.

  • Por qué
  • Qué
  • Cómo
  • Cuándo, cuánto, dónde

Sin un por qué y un qué, se cuestionará el cómo. Si no sabemos qué queremos conseguir y el porqué de ello, cualquier cómo nos será válido para llegar a ningún sitio…

Es importante valorar y tener claros ambos procesos que son uno. Para ello, desde la sesión, sacamos algunas conclusiones que nos ayudarán con este proceso en el que habremos de tener en cuenta tanto la estrategia como su implantación:

No hay estrategia sin ejecución.

El primer error, donde empieza el problema es al hablar de estrategia por un lado y de ejecución por otro. De esta forma, con esta separación de conceptos, contribuimos a cimentar el “muro” que parece separar ambos procesos, cuando deben aparecer naturalmente juntos para llegar al éxito.La estrategia sin ejecución no sirve para nada y la ejecución sin estrategia carece de dirección. Ambas cosas han de ir unidas, no son nada la una sin la otra.

Hay que pensar en la ejecución desde el momento en que se diseña la estrategia

Si lo que de verdad queremos es que una estrategia se ejecute, hay que empezar a pensar en la ejecución desde el momento en que se diseña la estrategia. Evitaremos diseñar estrategias imposibles de implantar en el futuro.

Ser realistas

Debemos preguntarnos si la organización está preparada para la ejecución o no. También habrá que dejar claros los vínculos de la estrategia con las personas y la operativa. 

Involucrar a la organización en la estrategia

Las personas que van a llevar a cabo la estrategia han de involucrarse en ella, esta será la mejor forma de asegurar que dicha estrategia se puede ejecutar y que las personas responsables de esta ejecución la conocen y se sentirán parte de ella, porque han participado en su propia creación, no lo sienten como algo ajeno, sino propio.

Los mejores resultados se obtienen cuando los responsables de la ejecución se sienten parte de todo el proceso, también desde el diseño de la estrategia.

El éxito de la implantación vendrá definido por 3 ejes que hemos de valorar e implicar en el proceso:

Liderazgo, procesos y personas.

Liderazgo.

Es fundamental el comportamiento del líder. El líder ha de ser capaz de crear el vínculo adecuado de las personas con la “operativa” a realizar.

Gestión es hacer las cosas bien, liderazgo es hacer lo correcto. Los buenos líderes saben diseñar una buena estructura organizativa.

Procesos.

Hemos de crear una cultura de ejecución en la organización. Las personas han de vincularse con la estrategia a través de la operativa que nos permita alcanzarla.

Es parte de las tareas del líder empujar a la organización hacia la acción, hacia la consecución de resultados.

Personas.  

Debemos tener a las personas adecuadas en los lugares adecuados.

Las estructuras, a través de estas variables, son facilitadoras o aniquiladoras del potencial de las personas.

¿Te has planteado cómo son en tu organización?

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